En el ámbito laboral, puede darse la desafortunada situación de que el empleador no cumpla con el pago de ciertas cantidades a las que el trabajador tiene derecho, como salarios atrasados, finiquitos tras el cese de su contrato o compensaciones por vacaciones no disfrutadas. Ante estas circunstancias, los empleados tienen derecho a reclamar las cantidades adeudadas para recuperar lo que le corresponde.
En este artículo, te explicaremos cómo proceder en estos casos, incluyendo los pasos a seguir y los plazos que debes tener en cuenta.
¿Cuáles son tus derechos como trabajador?
Según el Estatuto de los Trabajadores (ET), los empleados tienen derecho a percibir puntualmente el salario acordado, a disfrutar de sus vacaciones anuales y a recibir un finiquito cuando finaliza su relación laboral.
- Salarios impagados: El artículo 29 del ET establece que el salario debe abonarse puntualmente y en la fecha pactada. En caso de retraso, el trabajador tiene derecho a reclamarlo, incluyendo intereses por mora.
- Finiquitos: El finiquito es la liquidación económica que un trabajador debe recibir al finalizar su contrato. Incluye:
- Salarios pendientes: Cualquier día trabajado y no cobrado.
- Vacaciones no disfrutadas: Días de descanso generados y no utilizados.
- Pagas extras prorrateadas: Si no se abonaron de forma mensual.
- Indemnizaciones (si corresponden): En caso de despido improcedente u otras causas.
- Vacaciones no disfrutadas: Según el artículo 38 del ET, las vacaciones son un derecho irrenunciable. En caso de no disfrutarlas antes de finalizar la relación laboral, deben compensarse económicamente.
Pasos para reclamar salarios, finiquitos y vacaciones impagadas
1. Revisa la documentación
Antes de iniciar una reclamación, recopila toda la documentación relacionada con tu contrato y pagos:
- Contrato de trabajo: Acredita la relación laboral y las condiciones pactadas
- Nóminas pendientes: Aquellas que no han sido abonadas
- Comunicación de despido (si aplica).
- Cálculo del finiquito.
- Extractos bancarios: Para demostrar la falta de ingreso de los pagos.
- Correspondencia escrita: Cualquier comunicación con el empleador relacionada con el impago.
2. Intentar una reclamación amistosa
Antes de acudir a los tribunales, se recomienda agotar las vías de negociación con el empleador. En muchos casos, un requerimiento formal al empleador puede solucionar el problema sin necesidad de acudir a los tribunales. Presenta una reclamación escrita, burofax o carta formal en la que:
- Identifiques claramente las cantidades adeudadas.
- Detalles los conceptos pendientes (salarios, vacaciones, finiquito).
- Fijes un plazo razonable para el pago (generalmente 10-15 días).
3. Presentar una papeleta de conciliación
Si la reclamación amistosa no surte efecto, el siguiente paso es acudir al Servicio de Mediación, Arbitraje y Conciliación (SMAC) de tu comunidad autónoma. Este procedimiento es obligatorio antes de interponer una demanda.
- La papeleta de conciliación debe incluir los datos del trabajador y la empresa, una descripción de los hechos y las cantidades reclamadas.
- El plazo para presentar la papeleta es de un año desde la fecha en que se debió haber abonado la cantidad pendiente.
El SMAC fijará una fecha para una reunión donde ambas partes intentarán llegar a un acuerdo.
4. Interponer una demanda
Si la conciliación no da resultados, el siguiente paso es interponer una demanda ante el Juzgado de lo Social correspondiente. En la demanda, debes incluir:
- Tus datos personales y los de tu empleador.
- Una descripción detallada de las cantidades adeudadas y los conceptos correspondientes.
- Pruebas documentales, como nóminas impagadas, contrato de trabajo y comunicaciones con el empleador.
5. Asistir al juicio
Durante el juicio, ambas partes expondrán sus argumentos y presentarán las pruebas pertinentes. El juez decidirá si procede el pago de las cantidades reclamadas y, en su caso, ordenará al empleador a proceder a su abono.
6. Ejecución de la sentencia
Si el juez dicta una sentencia favorable y el empleador no cumple con el pago, puedes solicitar la ejecución forzosa a través del juzgado. Esto puede incluir embargos de cuentas o bienes de la empresa.
¿Cuáles son los plazos para reclamar?
Es fundamental tener en cuenta los plazos legales para evitar que la reclamación quede prescrita. Según el artículo 59 del ET, los derechos relacionados con salarios y otras percepciones económicas prescriben a los 12 meses desde que se hizo exigible el pago. Esto significa que tienes un año para reclamar cualquier cantidad adeudada.
¿Qué pasa si la empresa no tiene solvencia?
En casos en los que el empleador no pueda hacer frente al pago porque se ha declarado insolvente o ha entrado en concurso de acreedores, el trabajador puede recurrir al Fondo de Garantía Salarial (FOGASA). Este organismo se encarga de abonar parte de las cantidades adeudadas, aunque con ciertas limitaciones:
- Límite de salarios: Hasta el doble del salario mínimo interprofesional (SMI) diario, incluyendo pagas extras, y por un máximo de 120 días.
- Límite de indemnizaciones: Hasta una anualidad del salario, sin superar el doble del SMI. Es decir, el SMI diario multiplicado por dos, por un máximo de un año.
Adicionalmente, dependiendo del tipo de despido o de la extinción del contrato laboral, se aplican los siguientes límites:
- Despido improcedente o nulo: 30 días de salario por cada año trabajado.
- Despido colectivo o por causas objetivas: 20 días de salario por cada año trabajado.
- Extinción del contrato por decisión justificada del trabajador: 30 días de salario por cada año trabajado.
- Finalización de contratos temporales: 8 días de salario por cada año trabajado.
Consecuencias para el empleador
El impago de salarios y otros conceptos puede generar consecuencias legales graves para el empleador, incluyendo:
- Intereses de mora: Según el artículo 29.3 del ET, los salarios impagados devengan un interés por mora equivalente 10% de lo debido.
- Sanciones administrativas: La Inspección de Trabajo puede imponer sanciones económicas al empleador por incumplir sus obligaciones salariales.
En conclusión, la reclamación de salarios, finiquitos y vacaciones no disfrutadas es un derecho de todo trabajador y este se encuentra protegido frente a incumplimientos por parte del empleador. Si te encuentras en esta situación, es esencial actuar con prontitud, reunir toda la documentación posible y contar con el asesoramiento de un abogado especializado en derecho laboral para garantizar el éxito de la reclamación.
En nuestro despacho, entendemos la importancia de proteger tus derechos laborales. No dudes en contactar con nosotros para recibir asesoramiento personalizado y defender tus intereses.

