Delitos leves: qué son y cómo se gestionan en el sistema penal español

El sistema penal español clasifica los delitos en función de su gravedad, dividiéndolos en delitos leves, menos graves y graves. Esta categorización no solo determina la pena aplicable, sino también el procedimiento que debe seguirse para su enjuiciamiento.

En este artículo vamos a explicarte qué son los delitos leves, cuáles son sus características principales, cómo se procesan en el sistema judicial y qué sanciones pueden implicar.

¿Qué son los delitos leves?

Los delitos leves son infracciones penales de menor gravedad en comparación con los delitos graves o menos graves. Aunque tienen una menor entidad, su comisión implica responsabilidad penal.

Según el artículo 13.4 del Código Penal (CP), los delitos leves son aquellos que la ley castiga con una pena leve.

Sanciones aplicables a los delitos leves

Las sanciones por delitos leves, es decir, las penas leves, están establecidas en el artículo 33.4 del CP. Dependiendo del caso concreto, el juez puede imponer:

  • Multas de hasta tres meses.
  • Trabajos en beneficio de la comunidad de uno a treinta días.
  • Localización permanente de un día a tres meses (por ejemplo, arresto domiciliario).
  • Privación del derecho a conducir vehículos a motor y ciclomotores de tres meses a un año.
  • Privación del derecho a la tenencia y porte de armas de tres meses a un año.
  • Inhabilitación especial para el ejercicio de profesión, oficio o comercio relacionado con animales y para la tenencia de animales de tres meses a un año.
  • Privación del derecho a residir en determinados lugares o acudir a ellos, por un período inferior a seis meses.
  • Prohibición de aproximarse a la víctima o a sus familiares u otras personas determinadas por el juez o tribunal, por un tiempo de un mes a menos de seis meses.
  • Prohibición de comunicarse con la víctima o con sus familiares u otras personas determinadas por el juez o tribunal, por un tiempo de un mes a menos de seis meses.

Este tipo de delitos se distingue de las faltas, un término que desapareció del ordenamiento jurídico español tras la reforma del Código Penal en 2015, que simplificó el tratamiento de estas conductas y las reubicó como delitos leves. La aplicación de estas penas busca sancionar conductas que, aunque menos graves, afectan el orden social o vulneran derechos de las personas.

Ejemplos comunes de delitos leves

Algunos ejemplos habituales de delitos leves incluyen:

  • Hurto de pequeña cuantía: Hurto de bienes cuyo valor no supere los 400 euros (artículo 234.2 del CP).
  • Lesiones leves: Causar lesiones que no requieran tratamiento médico quirúrgico más allá de una primera asistencia (artículo 147.2 del CP).
  • Amenazas leves: Amenazas que no tengan un carácter grave o intimidatorio (art. 171.7 del CP).
  • Daños leves: Daños cuyo valor no supere los 400 euros (artículo 263.1 del CP).

Procedimiento para enjuiciar un delito leve

El procesamiento de los delitos leves sigue un procedimiento penal simplificado y rápido, conocido como juicio sobre delitos leves, regulado en los artículos 962 a 977 de la Ley de Enjuiciamiento Criminal (LECrim). Las etapas principales de este son:

     1. Denuncia o detección del delito

El proceso por un delito leve puede iniciarse mediante:

  • Una denuncia presentada por la víctima o un testigo. En algunos casos, como las injurias leves, es necesario que la víctima presente una querella para iniciar el procedimiento
  • La intervención directa de las fuerzas de seguridad, como la Policía Nacional o la Guardia Civil.

     2. Celebración del juicio

El juicio por delitos leves se lleva a cabo ante el Juzgado de Instrucción del lugar donde ocurrió el hecho. Las partes pueden comparecer por sí mismas, aunque en algunos casos pueden estar asistidas por un abogado si así lo desean. Sin embargo, no es obligatorio contar con abogado para los delitos leves (salvo que el delito por el que se enjuicia tenga aparejada una pena que pueda conllevar al menos 6 meses de multa, en cuyo caso sí será necesaria la asistencia de letrado).

Durante el juicio:

  • Se escucha a ambas partes (acusación y defensa).
  • Se presentan pruebas, como testigos o informes periciales.

     3. Resolución del juez

Tras la audiencia, el juez dicta una sentencia que puede ser:

  • Absolutoria, si no se prueba la culpabilidad del acusado.
  • Condenatoria, si se determina que el acusado es responsable del delito.

La sentencia puede ser recurrida en apelación ante el juzgado superior correspondiente.

¿Cómo afectan los delitos leves al historial penal?

Aunque las penas por delitos leves son menores, su comisión queda registrada en los antecedentes penales del condenado, lo que puede afectar a futuros procedimientos judiciales o solicitudes de empleo en ciertos casos. Sin embargo, estos antecedentes pueden ser cancelados en un plazo relativamente corto: 6 meses tras cumplir la condena, siempre que no se haya cometido otro delito.

¿Qué derechos tiene el acusado en un delito leve?

El acusado de un delito leve cuenta con varias garantías procesales, entre ellas:

  1. Derecho a la presunción de inocencia: Hasta que se demuestre lo contrario.
  2. Derecho a un juicio con todas las garantías procesales.
  3. Derecho a recurrir la sentencia: Si considera que el fallo judicial no fue justo.

Estas garantías se encuentran protegidas en la Constitución Española, en su artículo 24, y son fundamentales para asegurar un proceso equitativo.

En conclusión, los delitos leves, aunque menos graves que otros tipos de delitos, no carecen de importancia en el sistema penal español. Estas infracciones, reguladas con precisión por el Código Penal y la Ley de Enjuiciamiento Criminal, se castigan con una serie de penas leves establecidas en la ley y generan antecedentes penales. Entender las características, sanciones y procedimientos asociados a los delitos leves es fundamental para comprender cómo se gestionan las infracciones de menor gravedad en nuestro ordenamiento jurídico.

Si te encuentras involucrado en un delito leve, ya sea como víctima o acusado, es fundamental conocer tus derechos y obligaciones, así como buscar el asesoramiento de un abogado especializado para garantizar que el proceso se desarrolle de manera adecuada.